Seguir por e-mail

viernes, 26 de mayo de 2017

Vientos en casa

Heather Woods Broderick, "Home Winds", 2017.

https://www.youtube.com/watch?v=xvGsGUxyoLQ



“SOPLANDO EL VIENTO…”
Sueños sin rumbo; en páramos quemados, la voz del viento...


Hoy sopló el viento llevándose mis recuerdos…
algunos tristes momentos en apariencia olvidados
que sin embargo quedaron anclados en mi pensar.
Como hojas secas que se esconden en la hierba
estorbando el camino deseoso de retornar.
Como los muebles antiguos que se amontonan en un lugar,
añorando  los momentos que ambientaron un hogar.
Como notas musicales que nadie escuchó
o los versos que se pierden porque nadie, jamás los escribió.

Hoy sopló el viento llevándose mis temores…
Muchos miedos sin sentido
Tantas fobias sin alivio
y los límites impuestos sin razón
Caminos sin recorrer
Caricias sin sensación
Llamados silenciosos desde el corazón
Ilusiones que se niegan
Voces que se silencian,
como estrellas que se esconden entre las nubes
Apagando su esplendor.

Hoy sopló el viento llevándose mi dolor…
Lágrimas de incomprensión.
Nostalgia por sueños perdidos
confundidos en la penumbra de la desilusión.
Afectos fingidos
Ternura sin inclusión...
que se alejó  sin dar una explicación.
Fracasos que no permitieron reconciliación
Ausencia y abandono
dejando una huella en el corazón. 

Hoy sopló el viento llevándose mi sonrisa…
Porque no hay alegría
Si no se acompaña de  tristeza
Ni la vida se disfruta
Sin recordar las risas y los llantos.
Porque no existe la felicidad
Si no se conoce la angustia.
Porque el dolor nos enseña a luchar
Y una vida sin lucha, pierde la oportunidad
de buscar con intensa pasión, 
el sentido que que daremos  
a los años, a  los días y a las horas 
en nuestro PROPIA y DIGNA MISIÓN!

Ana Schwarz
Fuente: poemasysecretosymisterios.blogspot.com.es

viernes, 19 de mayo de 2017

Un río para nosotros...

Ashot Danielyan "River", de su álbum "Melancholia", 2013.

https://www.youtube.com/watch?v=__baaNQ-uLk


"Todavía hoy, en las tierras de Carewall, relatan todos aquel viaje. Cada uno a su manera. Todos sin haberlo visto nunca. Pero no importa. No dejarán nunca de relatarlo. Para que nadie pueda olvidar lo hermoso que sería si, para cada mar que nos espera, hubiera un río para nosotros. Y alguien —un padre, un amor, alguien— capaz de cogernos de la mano y de encontrar ese río —imaginarlo, inventarlo— y de depositarnos sobre su corriente, con la ligereza de una sola palabra, adiós. Eso, en verdad, sería maravilloso. Sería “dulce” la vida, cualquier vida. Y las cosas no nos harían daño, sino que se acercarían traídas por la corriente, primero podríamos rozarlas y después tocarlas y sólo al final dejar que nos tocaran. Dejar que nos “hirieran”, incluso. “Morir por ellas”. No importa. Pero todo sería, por fin, “humano”. Bastaría la fantasía de alguien —un padre, un amor, alguien. Él sabría inventar un camino, aquí, en medio de este silencio, en esta tierra que no quiere hablar. Camino clemente, y hermoso. Un camino de aquí al mar."

Fragmento del libro "Océano mar" de Alessandro Baricco.